Clases de Herbología

Clase 1 de Herbología: Los bubotubérculos

Neville estaba nervioso, como siempre ocurría en las primeras clases. Antes de entrar en el invernadero lleno de alumnos ávidos de aprender cerró los ojos y respiró profundamente. Entró, aunque lo hizo llevando un traje parecido a un abrigo gris bastante grueso que lo hacía parece más grueso de lo que realmente era. Colgando del cuello llevaba un sombrero con una tela metálica y del bolsillo del abrigo le colgaban dos guantes sucios y desgastados. -¡Buenos días alumnos!- Saludó entrando al invernadero, aunque para su asombro no había nadie. Frunció el ceño y del otro bolsillo sacó una esfera de cristal con filigranas doradas y esta estaba totalmente llena de humo rojo, confundiéndole aún más. Se rascó la cabeza y cuando de casualidad miró por la ventana vio el otro invernadero y cayó en la cuenta: ¡lo había cambiado para dejar ese libre para el abono del arroz salvaje! Se golpeó la frente y corrió hacia el otro zulo de cristal, entrando por la puerta medio ahogado llamando la atención de los extrañados alumnos que ya estaban ahí desde hacía minutos. -B-Buenos días.- Dijo recuperando el aliento, esa vez sí. -Disculpad... Problemas técnicos. ¿Lleváis todos vuestros trajes?- Preguntó echando un vistazo rápido mientras se dirigía a un rincón del lugar. -Bien, hoy hablaremos de los bubotubérculos.- A pulso, y con la cara totalmente roja por el esfuerzo, levantó un pesado tiesto con una planta que se asemejaba a una babosa negra que se retorcía con protuberancias brillantes a lo largo de toda ella y la dejó sobre la mesa de trabajo. -Esta planta es muy útil ya que de su pus se prepara un tratamiento para el acné. ¡No la toquéis sin los guantes! Sin tratar ese pus puede produciros una reacción muy fuerte y no os gustaría nada, aunque os he puesto a cada uno un espécimen aún inmaduro así que si lo tocáis por accidente probablemente os provoque irritación y picores durante un par de horas.- Esperó a que todos se pusieran los guante y él hizo lo propio antes de seguir. -Lo que haremos hoy es muy simple, tenéis que coger el frasco que tenéis a vuestro lado, acercarlo a las protuberancias y apretarlas hasta que el pus salga.- Hizo una demostración donde de la planta salió un líquido amarillento y con olor a gasolina. -Si os mareáis decírmelo.- Dejó el frasco a un lado y sonrió a la clase. -¡Podéis empezar! Iré uno a uno para ver como lo hacéis. ¡Ah! Y quedaros bien con la forma de esta planta, para la próxima clase quiero un dibujo marcando sus distintas partes: tronco y protuberancias.-